No hay duda de que el jugador Páez es una de las grandes apuestas del fútbol ecuatoriano hacia el futuro. A sus 18 años, el volante ofensivo dio el salto a Europa desde Independiente del Valle y Chelsea, dueño de sus derechos, decidió cederlo al Racing de Estrasburgo de la liga francesa, club del grupo BlueCo, con la idea de que sumara minutos en una liga competitiva. Sin embargo, la realidad que vive hoy la joya tricolor dista de ese plan inicial y habría generado molestia en Londres.
Aunque su préstamo a Francia se pensó para darle continuidad, los números recientes muestran lo contrario. Kendry solo ha disputado 14 partidos con el Estrasburgo y, en los últimos siete encuentros, apenas ha estado 38 minutos en cancha. La no convocatoria para el último compromiso, una derrota 1-0 ante Lens, habría sido el punto de quiebre para Chelsea, más aún considerando que venía de jugar la Fecha FIFA con la Tri y en la jornada previa ni siquiera fue al banco. Según el medio francés Onze, el club inglés analiza activar en enero la cláusula de rescisión del préstamo para repescarlo y buscarle un destino donde tenga mayor regularidad.
En este contexto, las tensiones dentro del grupo BlueCo podrían ir en aumento si la situación no cambia de cara al mercado invernal europeo. El escenario no es menor pensando en el Mundial de 2026, donde Páez podría llegar como uno de los nombres a seguir, siempre y cuando tenga el volumen de juego necesario.
El contrato de Kendry Páez con el club francés se extiende hasta junio de 2026, fecha en la que debería regresar oficialmente a Chelsea FC. No obstante, la falta de protagonismo abre la puerta a un cambio de planes adelantado.
