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Juan Manuel Aguirre reveló el complejo panorama económico de El Nacional

El Nacional atraviesa una de las crisis económicas, administrativas y deportivas más graves de su historia. Juan Manuel Aguirre, representante legal e interventor del conjunto de los puros criollos, señaló que encontró una institución con un déficit cercano a los USD 12 millones, deudas salariales, cuentas retenidas y numerosos procesos judiciales. “La situación financiera e institucional es caótica, complicada y compleja. Hay una crisis económica que difícilmente se puede resolver a corto plazo. Creo que El Nacional es un equipo grande que podría hacerlo bien, pero con dirigencias honestas, transparentes y, sobre todo, que no vean al club como un negocio familiar o personal”, expresó. Sobre el monto de las obligaciones, agregó: “Me informaron, aunque eso lo tiene que determinar una auditoría forense para saber realmente cómo se endeudó, que son $12 millones aproximadamente”.

Aguirre atribuyó el complicado momento a decisiones administrativas adoptadas durante anteriores gestiones. “Por malos manejos administrativos. Creo que las dirigencias anteriores han cometido varios errores de buena fe, no soy ni juez ni fiscal para determinar si es que hubo mala fe, pero esas malas administraciones han llevado al club a este punto”. Entre los principales problemas mencionó la firma de contratos difíciles de sostener, acuerdos de pago incumplidos, obligaciones pendientes con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y 92 juicios en contra de la institución. “Firmar contratos irreales, actas de finiquito y de compromiso de pago imposibles de subsanar, dejar de cancelar obligaciones a entes gubernamentales como el IESS, o dejar que el club esté demandado por 92 juicios, el no pagar a los jugadores a tiempo, no cumplir con los contratos, entre otras cosas”. También reveló que existen futbolistas con salarios de USD 15.000, con aumentos previstos a USD 18.000 y posteriormente a USD 22.000, pese a que el equipo compite en la Serie B.

La deuda salarial también golpea a jugadores y trabajadores. “A los administrativos se les debe casi ocho meses y a los jugadores seguramente entre cuatro y cinco meses”, detalló el interventor. El club necesita reunir aproximadamente USD 140.000 hasta el 15 de agosto para evitar sanciones, aunque actualmente no dispone de recursos en sus cuentas. “No hay una cifra exacta, pero el mes anterior necesitamos casi $45.000, que se pudo pagar con lo de los derechos de formación del jugador David Saya (traspasado a Emelec). Ahora necesitamos casi $140.000 hasta el 15 de agosto, pero no hay plata en las cuentas de El Nacional, que además están retenidas por varios juicios”. Además, explicó que los abonos no permiten reducir completamente las obligaciones: “Es una bola de nieve porque no es que nosotros pagamos, solamente abonamos partes de la deuda, realizamos pagos parciales, pero la deuda se va acrecentando. Por lo pronto, este jueves 6 de agosto (contra 9 de Octubre) estamos habilitados para jugar”.

El interventor destacó la predisposición de acreedores como Pedro Quiñones, José Francisco Cevallos, Charles Vélez, Bryan Hernández y el entrenador Juan Grabowski para conceder nuevos plazos. “Me di cuenta de que sí, por la respuesta de Pedro Quiñones, José Francisco Cevallos, Charles Vélez, Bryan Hernández, el profesor Juan Grabowski, al darnos más plazos. Esperemos que la voluntad siga”. El club evitó recientemente la pérdida de seis puntos después de gestionar una amnistía financiera, por lo que conserva los cinco puntos obtenidos en la cancha. “El jueves anterior nosotros mandamos las cartas para que nos den esta amnistía financiera y les dijimos a los acreedores (Hernández, Vélez y Grabowski) que nos contesten al correo institucional para verificar y nosotros poder enviar las cartas a la Federación. Sin embargo, habían enviado directamente a la FEF, lo cual generó una desinformación dentro del club, pero no se sancionó al club con la reducción de seis puntos, así que seguimos con los cinco ganados en cancha”.

La institución se financia mediante los aportes de cerca de 8.000 socios, las recaudaciones de los partidos y algunas iniciativas impulsadas por exjugadores. Los USD 30.000 recibidos por los derechos de formación de David Saya también permitieron cubrir parte de las obligaciones. Sin embargo, Aguirre reconoció que la crisis ha alejado a los patrocinadores y que actualmente la camiseta no cuenta con auspiciantes. “Nos ayudó en el pago (el dinero recibido) por los derechos de formación del jugador Saya ($30.000). Existe el aporte de los casi 8.000 socios que tiene el equipo, las taquillas y esta iniciativa que llevan adelante exjugadores, que ayudan a calmar un poco los gastos administrativos. Una de las formas también era con los auspiciantes, pero la camiseta está en cero. Es muy difícil. Los patrocinadores no quieren estar en una camiseta que esté con una crisis institucional, económica y deportiva”.

Respecto al complejo deportivo, Aguirre aseguró que los procesos coactivos del IESS continúan, aunque la orden de embargo generada por la demanda de un exdirectivo se encuentra controlada. “Hemos conversado con la gente del IESS y siguen los procesos coactivos en El Nacional. También había una orden de embargo por parte de una demanda que había puesto un exdirectivo, pero ambas situaciones las tenemos controladas”. También descartó la posibilidad de vender el predio y señaló que la próxima directiva deberá encontrar alternativas para aprovecharlo. “El complejo no se lo puede vender y se lo tiene que activar de alguna manera. He leído y revisado que es posible construir ciertas cosas. Son ideas que seguramente la nueva directiva tendrá que venir a gestionar”.

Sobre la propuesta del expresidente Jorge Yunda de construir un estadio, Aguirre indicó que se trata de una idea que debe ser analizada. “Fue una idea de un expresidente. Yo quisiera que los otros expresidentes den igualmente ideas y que se vea el interés al club. El doctor Jorge Yunda ha puesto en consideración y en debate público este tema de la Arena Roja o Arena de El Nacional”. También rechazó las versiones relacionadas con una posible quiebra para quitarle el complejo a la institución. “Pero nadie habla de quiebra para arrebatarle el complejo al club porque eso no se puede, primero porque es absurdo y hablan desde el punto de vista de la ignorancia. De lo que se trata es de generar un concurso de acreedores y a partir de ahí usted puede decir ‘a este sí le debo y a este no’”.

Aguirre sostuvo que las escuelas formativas deben convertirse en espacios autosustentables y dejar de representar una carga económica. “Curiosamente, en El Nacional no se generaba el dinero cuando hubo este revuelo mediático de que el interventor solicitó el pago de $30 por los ‘paz y salvo’ de los jóvenes. Me enteraba de que, por ejemplo, en el Espoli cuestan $45 mensuales las escuelas y que hay otros equipos en los que se les cobra la mitad del uniforme. Es decir, (las escuelas) tienen que ser autosustentables en el club, porque han sido una carga más”.

Finalmente, el interventor comparó el momento de El Nacional con la crisis que vivió Deportivo Quito durante su administración. “Siempre me hacen esa pregunta y la verdad es que encuentro muchas semejanzas y también diferencias. La semejanza más clara es la irresponsabilidad y los malos manejos administrativos. Y la diferencia más clara está en el número de socios. Por ejemplo, en El Nacional hay más de 8.000 y en el Quito ene el último periodo eleccionario hubo creo apenas 100 habilitados. Además, el respaldo que tiene por parte del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas es un espaldarazo”. Mientras se preparan las elecciones de noviembre, el nuevo directorio tendrá el reto de ordenar las finanzas y evitar que el equipo, último de la Serie B con cinco puntos, descienda a la Segunda Categoría.

TOMADO DE DIARIO EXPRESO

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