El presidente de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina, se pronunció sobre la controversia que se instaló tras el 1-0 de su equipo ante Barcelona Sporting Club en la ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores, en Guayaquil. Desde el entorno del cuadro ecuatoriano surgieron señalamientos por una supuesta entrega de obsequios a los árbitros antes del partido.
En diálogo con el periodista Hernán Sisto, Malaspina rechazó esa lectura y afirmó: “Hubo una victimización exagerada, nunca lo viví de esa manera. No hacía falta”, al minimizar el alcance del cruce y defender el comportamiento institucional del club durante su visita al país.
El directivo explicó que el origen del ruido fue una estatua relacionada con la figura de Diego Maradona y sostuvo que se trataba de un gesto habitual del club: “Nuestra historia es Maradona. Regalamos estatuas de Diego hace muchos años en el fútbol argentino. Todos nos las piden, hay colegas de todos los clubes que las tienen. Íbamos a llevar una estatua a la cena de camaradería para dejársela al presidente y directivos allá. Cuando suspenden la cena por el problema por la no inscripción de Matías Lugo en BSC teníamos la estatua en el vestuario y justo iban a llevarle la planilla al árbitro y le íbamos a dar la estatua de Maradona.”
Además, Malaspina recordó que Argentinos también terminó molesto por decisiones arbitrales durante el encuentro: “De hecho nos expulsaron un jugador, el VAR no revisó, terminamos con uno menos”, con lo que buscó reforzar la idea de que no existió ningún trato favorable como se sugirió en la polémica.
