Cordeiro presentó su renuncia inmediata como asesor senior del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El exdirectivo de la Federación de Fútbol de Estados Unidos y antiguo banquero de Goldman Sachs tomó la decisión por su rechazo a la creación de FIFA Forward Enterprise, una filial comercial valorada en aproximadamente USD 20.000 millones.
La propuesta contempla vender hasta el 20 % de la nueva compañía a inversores privados, una operación con la que la FIFA recaudaría alrededor de USD 4.200 millones. Cordeiro aclaró que no participó en la elaboración del proyecto y expresó una oposición total al considerarlo “un mal acuerdo para las asociaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo del juego”.
El dirigente estadounidense sostuvo que el organismo no necesita entregar una participación permanente de sus principales activos comerciales. Como argumentos, mencionó que la FIFA posee miles de millones de dólares en reservas, no mantiene deudas y obtuvo ingresos cercanos a los USD 15.000 millones durante el ciclo 2022-2026. “Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares no tiene mucho sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente”, afirmó.
Carlos Cordeiro, quien también representó a la FIFA en el grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, señaló que la organización dispone de suficientes recursos para aumentar el apoyo económico a las federaciones sin recurrir a capital privado. Su salida ocurre en medio de los cuestionamientos de confederaciones como la UEFA, Concacaf y la AFC, y aumenta la presión sobre una propuesta que podría resultar determinante para el futuro institucional y comercial de la FIFA.
