Arsenal FC derrotó 2-1 al Wolverhampton en el Emirates Stadium por la jornada 16 de la Premier, en un duelo que se resolvió con drama puro. El equipo de Mikel Arteta terminó celebrando más por supervivencia que por brillo.
El 1-0 llegó recién al 70’, en una jugada insólita, porque en un córner de Bukayo Saka pegó en el poste y el balón terminó entrando tras rebotar en Sam Johnstone para quedar como autogol. A partir de ahí, el partido se cargó de tensión y Wolves empezó a empujar con todo lo que le quedaba.
Cuando parecía que el cuadro de Londres lo cerraba, Wolves encontró el 1-1 al 90’ con un cabezazo de Tolu Arokodare, que cayó como balde de agua fría en el Emirates. Pero el alivio visitante duró poco.
En el 90’+4’, Yerson Mosquera marcó un segundo autogol (también de cabeza), y le devolvió la ventaja a Arsenal en el último suspiro. Hincapié fue titular y no salió, ya que completó el partido en la línea defensiva, en una noche de cierre cardíaco. Con la victoria, el club londinense llegó a 36 puntos y se mantiene en la cima; Wolverhampton, con 2 unidades, sigue en el fondo de la tabla.
