Miguel Ángel Loor se pronunció sobre el nuevo sistema de control económico que se implementará en el fútbol ecuatoriano y admitió que su aprobación no fue un trámite. “Hubo posturas distintas, estuvo peleado”, dijo, al describir el ambiente del debate dentro del Consejo de Presidentes.
La medida central del nuevo modelo fija un límite claro, porque los clubes no podrán destinar más del 60% de sus ingresos netos al gasto deportivo. El objetivo, según lo explicado, es apuntar a la sostenibilidad y frenar los desequilibrios financieros que han golpeado a varias instituciones en los últimos años.
Loor también precisó que este control no se sostendrá en multas económicas como castigo. En lugar de eso, la idea es que funcione como un mecanismo de orden y prevención, con reglas estructurales que obliguen a planificar mejor y a reducir el margen de improvisación.
El enfoque, en resumen, busca empujar una administración más responsable en el mediano y largo plazo, con un sistema que controle antes de que estalle el problema, y no cuando el club ya está ahogado en deudas.
