Francisco Egas negó que existan pruebas de amenazas contra los jugadores de la Selección de Ecuador o sus familiares antes del partido frente a México por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Sin embargo, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol reconoció que el equipo soportó un ambiente complicado, marcado por retrasos en su traslado, provocaciones y varias horas de ruido en los exteriores del hotel de concentración. Estos hechos fueron incluidos en el reclamo formal presentado por la FEF ante la FIFA.
“Todo lo que pasó lo detallamos en el reclamo FIFA, no en el comunicado. Ahí pusimos todos lo pormenores de nuestro viaje, de las demoras, de los aficionados mexicanos durante cuatro horas en la puerta del hotel… Yo creo que tuvo un rol (de incidencia en el descanso del equipo y en la tranquilidad mental), el ambiente se configuró pesado. Se vivía un ambiente pesado”, explicó Egas. El dirigente contó que intentó motivar al plantel recordándole el camino recorrido, aunque admitió que no puede determinar cuánto influyeron esos acontecimientos en la derrota 2-0: “No podemos estar en la cabeza de los jugadores a ver qué tanto afectó. O qué tanto no. Uno siempre dice que estos chicos estás acostumbrados a jugar finales de Champions pero ese día el ambiente estaba muy pesado”.
Sobre las versiones relacionadas con presuntos aprietes del crimen organizado, el titular de la FEF fue contundente: “No digo que hayan habido temas extrafutbolísticos porque hasta que no me presenten una prueba defenderé a muerte a los jugadores, y defenderé a muerte que nada pasó, y que lo que ellos me están contando es cierto. No tengo ningún indicio de que haya habido algo extrafutbolístico de amenazas, o como se dijo de los carteles. No tengo indicios que me lleve a pensar eso. Y si aparece, iremos a fondo en el tema”. La FEF confirmó que su reclamo solicita una investigación de los acontecimientos ocurridos antes y durante el encuentro, especialmente aquellos que pudieron comprometer la seguridad y el descanso de la delegación.
Egas también evaluó la participación ecuatoriana y evitó calificarla como un fracaso. “Fue un proceso que fue bueno, que fue aplaudido en el exterior. El Mundial no fue un fracaso para Ecuador, fue un torneo irregular. Tenemos mucho más de qué estar contentos que de qué estar tristes”, expresó. Además, consideró necesario fortalecer la respuesta del plantel en escenarios decisivos: “La mentalidad competitiva del jugador ecuatoriano tiene que trabajarse más, porque hacemos todos los deberes, pero a la hora del examen nos quedamos cortos”. De cara al futuro, anunció que el reemplazante de Sebastián Beccacece deberá ser elegido antes de septiembre, cuando la Tri volverá a reunirse durante la fecha FIFA.
TOMADO DE DIARIO OLÉ ECUADOR
