El Barça le comunicó a Julián Álvarez que su interés por ficharlo seguirá vigente de cara a la próxima ventana de transferencias. Con el mercado de verano 2026 a punto de cerrar y sin avances en la negociación con el Atlético de Madrid, el escenario más probable es que el delantero argentino continúe, al menos por ahora, bajo las órdenes de Diego Simeone.
Según la información difundida por ESPN Argentina, el conjunto blaugrana no pudo desbloquear la operación en esta ventana, pero trasladó al futbolista que continuará pendiente de su situación en enero o pensando ya en el mercado de 2027. Álvarez, de 26 años, tiene contrato con el Atlético hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Desde el club rojiblanco han mantenido una postura firme y su Consejo de Administración respaldó de manera unánime la decisión de no negociar su salida al Barça. Miguel Ángel Gil Marín incluso llegó a asegurar que el argentino “nunca, jamás” irá al Barça.
La situación entre las partes se tensó después de que Álvarez manifestara durante el Mundial que una transferencia “sería lo mejor para todas las partes” y que quería “cumplir su sueño”, declaraciones que fueron relacionadas con su deseo de vestir la camiseta blaugrana. Mientras tanto, Joan Laporta sostuvo hasta el final que la propuesta del Barça, inicialmente cercana a los 100 millones de euros, seguía sobre la mesa “con todo el respeto” hacia el Atlético. El conjunto madrileño rechazó negociar con un rival directo e incluso denunció al club catalán ante la FIFA y la RFEF por un presunto acercamiento irregular.
El Atlético sí habría dejado abierta la posibilidad de negociar con otros destinos, como Arsenal, aunque el propio Julián Álvarez no mostró interés en regresar al fútbol inglés. Con un traspaso inmediato prácticamente descartado, el atacante seguirá en Madrid y el Barça tendrá que esperar para realizar un nuevo intento. La historia entre ‘La Araña’ y el conjunto catalán, por tanto, todavía no está cerrada: el interés continúa, pero el Atlético mantiene el control de una operación que por ahora se encuentra bloqueada.
