La polémica por el caso Folarin Balogun sigue creciendo en el Mundial 2026. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, confirmó públicamente que se comunicó con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitar una revisión de la expulsión del delantero estadounidense en el partido ante Bosnia y Herzegovina.
Durante sus declaraciones, Trump defendió al atacante y cuestionó con dureza la decisión arbitral. “Eso no fue una falta. Este árbitro, que es un poco sospechoso si revisas su historial. Tomó una decisión que nadie podía creer”, afirmó. Luego reconoció su intervención directa en el caso: “Sí, pedí una revisión por parte de la FIFA”.
Tras el análisis de la jugada, la FIFA resolvió suspender la sanción de un partido contra Balogun, por lo que el delantero quedó habilitado para disputar los octavos de final ante Bélgica. La decisión provocó una fuerte controversia internacional, especialmente por el debate sobre la independencia de los procesos disciplinarios y la posible influencia externa en una competición de la magnitud de la Copa del Mundo.
En tanto que, Mauricio Pochettino, seleccionador de Estados Unidos, celebró la resolución y respaldó desde el inicio la inocencia deportiva de su jugador. “No hay nada que debatir, es para felicitar. Esa decisión es fantástica. No solo porque tenemos otro jugador, sino por el fútbol”, declaró el entrenador argentino. Además, recordó su postura tras la expulsión: “Nunca era roja, nunca hubo intención de dañar al rival. Fue una acción normal en el fútbol que ocurrió por accidente”.
La presencia de Balogun representa un refuerzo clave para Estados Unidos de cara al duelo ante Bélgica. Pochettino sostuvo que su equipo ya fue “castigado suficiente” al jugar con inferioridad numérica y valoró que la FIFA haya revisado la acción con base en lo ocurrido dentro del campo. Mientras tanto, el caso continúa generando debate en el fútbol internacional, con críticas sobre el precedente que puede dejar esta decisión en el resto del Mundial 2026.
