Universidad Católica informó este 24 de febrero que revisó los antecedentes usados para reprogramar el partido frente a Club Sport Emelec, suspendido el 21 de febrero. El club detalló que su gerente general, Luis Roggiero, viajó a Guayaquil para solicitar la entrega de los documentos que, según la versión oficial, motivaron la decisión.
De acuerdo con el comunicado del equipo quiteño, no recibió ningún documento físico. Señaló que únicamente se le permitió ver tres archivos en el computador de un funcionario y sostuvo que ese material no tenía carácter reservado ni mostraba un riesgo real para disputar el encuentro.
La institución explicó que los documentos correspondían a una respuesta de la Intendencia de Policía del Guayas ante un pedido de Emelec por presuntos hostigamientos, una denuncia presentada en Fiscalía y una recomendación de no viajar fuera de la ciudad por límites de competencia territorial.
Con esos elementos, Católica afirmó que no existió un riesgo objetivo que justificara la suspensión y anunció que continuará con las acciones legales que considera pertinentes para impugnar el procedimiento y la decisión.

