El regreso de Julián Álvarez con el Atlético de Madrid estuvo marcado por un ambiente hostil en el estadio Metropolitano. El delantero argentino recibió fuertes silbidos de parte de los aficionados durante el empate 2-2 frente al Villarreal, en medio de la incertidumbre que existe alrededor de su futuro y su deseo de marcharse al FC Barcelona. La situación tuvo amplia repercusión en la prensa deportiva española.
Los diarios madrileños Marca y AS coincidieron incluso en el mensaje principal de sus portadas: “Sin Perdón”. Marca mostró al atacante argentino regresando cabizbajo y solo hacia el vestuario, mientras que AS eligió una imagen en la que varios aficionados del Atlético aparecen reclamándole desde las gradas. Ambos medios también destacaron que el club decidió que Álvarez no se acercara a saludar a la tribuna después del partido y que abandonara directamente el terreno de juego “para evitar problemas”.
En Cataluña también hubo repercusiones. SPORT y Mundo Deportivo dieron mayor protagonismo a la goleada 5-0 del Barcelona frente al Elche, pero reservaron espacio para la situación del delantero argentino. SPORT remarcó los silbidos que recibió en el Metropolitano, mientras que Mundo Deportivo describió el escenario como un “divorcio total” entre el futbolista, el Atlético y una parte de su afición.
Pese al ambiente alrededor del jugador, la postura institucional del Atlético continúa siendo mantenerlo en su plantilla. El presidente Enrique Cerezo reiteró: “Lo único que creo es que, después de un verano bastante complicado con el tema de preguntas continuas sobre Julián Álvarez, es jugador del Atlético de Madrid, siempre ha sido jugador del Atlético de Madrid y nunca hemos tenido la intención de venderlo”. Además, cuestionó la manera en la que el Barcelona habría gestionado su interés por el delantero: “Yo lo que considero es que el Fútbol Club Barcelona no ha estado a la altura de las circunstancias y no ha hecho lo que normalmente suele hacer en estos casos”. Mientras el mercado sigue abierto, el futuro de Julián permanece rodeado de tensión tanto dentro como fuera del campo.
VÍA ESPN
