El Mengao se convirtió en el primer finalista de la Conmebol Libertadores 2025 tras empatar 0-0 con Racing Club en el Cilindro de Avellaneda, haciendo valer el 1-0 conseguido en Río de Janeiro en el partido de ida.
Desde el arranque quedó clara la idea de Racing: pelota larga, saltear líneas y tratar de generar algún rebote en el área. El equipo de Gustavo Costas empujó más por intención que por claridad, pero no encontró ese balón limpio para romper la última línea brasileña.
Flamengo, en cambio, sorprendió con un plan más flexible: sin “9” fijo, dejó a Gonzalo Plata listo para correr cada transición.
El equipo de Filipe Luis cargó mucho por izquierda, con Alex Sandro y el colombiano Jorge Carrascal, y ahí sufrió Mura cada vez que se les sumaba un volante o el propio Plata. En ese tramo, las más claras fueron de Flamengo; Racing apenas llegó con un derechazo de Solari tras un error de Leo Ortiz.
Del otro lado, Facundo Cambeses mantuvo viva la serie con dos intervenciones determinantes: tapó un mano a mano a De Arrascaeta y luego le negó el gol a Guillermo Varela, evitando que el partido se quebrara.
El segundo tiempo cambió el libreto: Flamengo perdió la pelota y, encima, se quedó con uno menos por la expulsión de Gonzalo Plata por un golpe sobre Marcos Rojo. Desde ahí, todo parecía alinearse para Racing, que empezó a atacar más por afuera, no solo con pelotazos.
Costas movió el banco, ya que entraron Duván Vergara y Martirena para ensanchar la cancha, y sobre el final Vietto y Balboa para buscar algún centro salvador. Racing acumuló gente y situaciones, pero se topó con un Flamengo replegado, línea de cinco y un Rossi muy seguro, que tuvo otra tapada clave en el descuento ante un remate fuerte de Vietto.
Pese a que terminó defendiendo cerca de su área, el Mengao mostró oficio de copa y cerró la serie sin goles en Argentina, suficiente para meterse en la final de Lima.
